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El 64% de los jóvenes españoles desocupados se plantean buscar trabajo fuera de España. También hay un porcentaje de jóvenes que quieren estudiar o realizar unas prácticas en el extranjero para volver con más posibilidades de encontrar trabajo aquí.

En el país de destino no harán, a lo mejor, el trabajo soñado, pero los aprendizajes son tan fuertes que les dan muchas posibilidades para mejorar sus condiciones laborales una vez vuelven.

Ir de viaje sabático, para mejorar el idioma, para conseguir una mejora laboral… no es solo una cuestión para jóvenes. También hay prácticas y voluntariado pensado para personas mayores que quieren hacer un cambio de rumbo laboral. ¿Hay diferencias entre voluntariado y prácticas?

¿Estás pensando en hacer un año sabático?

Cuando surge la oportunidad de estudiar fuera durante un periodo largo de tiempo aparecen muchas dudas. Dudas que queremos ayudar a despejar:

  • ¿Tengo que saber idiomas para inscribirme en los programas de prácticas en el extranjero?
  • ¿Puedo trabajar en el extranjero?
  • ¿Qué documentación necesito para inscribirme a un programa de prácticas internacionales?
  • ¿Por qué hacer unas prácticas profesionales en el extranjero?
  • ¿Cómo elijo programa de voluntariado?
  • ¿Qué actividades puedo realizar como voluntario?

En la sesión informativa donde podremos explicarte las diferencias entre voluntariado y prácticas, la duración de estos programas y la edad mínima para poder participar en un programa de prácticas.

Si tus dudas giran en el entorno de los idiomas que podrás aprender o si es necesario saber idiomas para realizar las prácticas, esta sesión también te resolverá estas preguntas.

En el caso que estés actualmente trabajando y te interese hacer un cambio de rumbo, o descubrir los beneficios de viajar en el extranjero para tu puesto de trabajo, desde Sabática te podemos informar.

El próximo 4 de octubre, en Mataró, haremos una sesión informativa para explicaros las diferencias entre prácticas y voluntariado. También hablaremos de los beneficios y características y todas las dudas que puedas tener. Queremos que puedas decidir tu próximo destino conociendo todas las posibilidades.

Estados Unidos o el Norte de Europa, hacer un año sabático está muy extendido y es reconocido. En España aún cuesta de ver como una oportunidad irse durante un año, o en algunos casos unos meses, a otro país para trabajar o estudiar.

Esta es la razón principal porque normalmente los años sabáticos lo hacen jóvenes que han terminado los estudios de instituto y antes de entrar en la universidad aprovechan para ir fuera. Entrar en la universidad significa muchas veces empezar con unos estudios que te permitirán conseguir un trabajo relacionado con lo estudiado. Una vez entrada en la rueda, dejar el trabajo o tomarse un tiempo sabático, no siempre está bien valorado. Se considera que el año sabático es como su nombre indica “para no hacer nada”. Pero aprovechar para viajar en otro país puede ser una puerta a mejorar laboralmente.

Hacer un año sabático antes de empezar los estudios también ayuda a descansar después de hacer el bachillerato. Plantearte tu futuro. No siempre a esta edad tenemos decidido que queremos estudiar. No estamos preparados para el primer año en la universidad, habitualmente duro. Tomarse un descanso en forma de viaje te ayuda a explorar dentro de ti si realmente tienes claro que quieres estudiar o por donde quieres encaminar tu vida.

Hay diferentes formas de aprovechar este tiempo:

 

Aprender idiomas:

La principal razón porque los estudiantes de bachillerato hacen un año sabático antes de entrar en la universidad es para aprender idiomas. Sobretodo en el caso del inglés, cuando la posibilidad de hablarlo fluidamente es difícil aquí, una opción muy recomendable es estudiarlo fuera. Aparte de las clases en academias o escuelas, estar rodeado del idioma diariamente ayuda a su mejor aprendizaje.

Aprender otro idioma a la perfección también ayuda en caso de querer entrar en algunas carreras, donde el dominio de terceras lenguas (principalmente inglés) es imprescindible.

 

Cambio de rumbo laboral:

Un año sabático puede significar un cambio de rumbo laboral en dos sentidos diferentes:

  • Cuando estamos estancados en nuestro puesto de trabajo y queremos mejorar dentro de la empresa
  • Cuando queremos hacer un cambio de rumbo laboral, con otros trabajos en otras empresas.

Hacer un año sabático, o unos meses, para trabajar en otra empresa del mismo sector pero extranjera, nos permite conocer otras maneras de trabajar, otros sistemas y innovaciones. Estas innovaciones nos pueden ayudar a aplicar en nuestro puesto de trabajo habitual. Con estos nuevos conocimientos, conseguir un ascenso dentro de la empresa es más fácil. La temporada sabática nos da herramientas para enfrentarnos a nuevas responsabilidades.

También hay la posibilidad de tomarse un año sabático porque se necesita hacer un cambio de rumbo laboral. En algunos casos el año sabático, y trabajar durante un tiempo en áreas diferentes a las nuestras. Nos ayuda a pensar y plantearse el futuro laboral que queremos para nosotros y puede ser la puerta a un cambio de rumbo. Un ejemplo es el de Elvira Paris, que entrevistamos hace unas semanas o Francesc, que después de unos años dedicados a empresas del mundo financiero, ahora tiene una consultora especializada en mindfulness.

 

Trabajar de voluntariado:

Otra posibilidad es ir de año sabático a realizar un voluntariado. Estos voluntariados se realizan con ONG locales o entidades que necesitan voluntarios en diferentes sectores. Dan la oportunidad de disfrutar de un tiempo sabático ayudando a la vez que se consigue un intercambio cultural.

Sobre el trabajo de voluntariado se tiene que diferenciar con el turismo de voluntariado, del que hablaremos próximamente. Este segundo no tiene en cuenta, la mayoría de veces, que el proyecto de voluntariado tiene que tener un resultado a largo plazo en la zona donde se realiza y que no puede ser un apoyo puntual. Sabática es experta en realizar viajes de voluntariado. Trabajamos con entidades residentes en la zona donde cooperar. Trabajamos con voluntariados de atención a niños, gente mayor, conservación de parques naturales, rescate de animales…

 

Un año sabático no significa que desperdicies un tiempo de tu vida y no tiene que mostrar un currículum vacío. Vas a ganar experiencia y a desarrollar las soft skills, muy valoradas por las empresas. Las soft skills o habilidades sociales y comunicacionales son herramientas que tendrás de por vida.

Hoy tenemos una invitada especial. Entrevistamos a Elvira Paris, nuestra primera entrevista (y no será la única) para contaros las experiencias que hay detrás de los viajes sabáticos.

Os dejamos con Elvira Paris

Me llamo Elvira Paris, soy diplomada en Educación Infantil, Máster en Dirección de Centros Educativos y Profesora de Inglés certificada. Me dedico desde siempre al mundo de la educación (mi vocación) y desde que volví de EEUU me he dedicado a la coordinación y dirección educativa hasta conseguir mi objetivo profesional: abrir mi propio centro de aprendizaje, el cual ahora gestiono y dirijo.

¿Dónde fuiste de año sabático?

Me fui de Au Pair a Estados Unidos. Fui a parar a un pueblo llamado Vienna en Virginia, que está en el área metropolitana de Washington DC.

¿Porque escogiste este destino?

Tenía claro que quería irme a EEUU, preferiblemente a la costa este y cerca de una gran ciudad (sobre todo por estar bien comunicada a la hora de viajar y descubrir el país). Pero me daba igual dónde exactamente, me importaba más (tal como me recomendó Meritxell) encontrar una familia con la que fuera muy afín puesto que iba a vivir con ellos.

¿Qué te llevó a decidirte por un año sabático y no solo un viaje de verano después de los estudios?

En 2012, después de terminar mi máster, me marqué como objetivo el inglés (a nivel profesional) y el descubrirme a mí misma y ver mundo (a nivel personal). Me quería ir una temporada larga para tener tiempo a conseguir mis objetivos, sentirme cómoda con ellos y disfrutarlos. Soy muy perfeccionista y si hago algo, lo hago bien de principio a fin. Además, la crisis se empezó a notar fuerte y era un “buen” momento para irse, mis opciones aquí no eran muy motivadoras.

¿Cuál era tu rutina diaria?

Mi trabajo como Au Pair era cuidar de 3 niñas, la más pequeña nació cuando yo llegué, la mediana tenía un año y medio y la mayor tenía 4. Mi rutina era de lunes a viernes de 9:00 a 18:00, por la mañana ayudaba a la familia a terminar de arreglar a las niñas y luego llevaba a Liv y Nina (las dos mayores) a la guardería. El resto del día lo pasaba cuidando de Aimee (la bebé): preparar la comida, darle de comer, salir a pasear, etc. Y mientras Aimee dormía sus siestas, yo aprovechaba a recoger las habitaciones de las niñas, lavar su ropa, poner o quitar el lavaplatos, etc. A las 16:00 tenia que recoger a Liv y Nina, llevarles la merienda y volver a casa para jugar un rato con ellas hasta las 18:00, o llevar a la mayor a sus extraescolares. De forma puntual también colaboraba en otras tareas de la familia como ir a comprar o cocinar.

¿Qué aprendiste durante tu estancia fuera que te haya servido para el paso al mundo laboral?

La lista es larga. Cuando sales de tu zona de confort el aprendizaje es constante. El más evidente es el idioma: me fui con un nivel intermedio de inglés y volví con un proficiency, y eso, cuando vuelves, te abre muchas puertas.

Pero también aprendí otra cultura, otra manera de vivir, otras ideologías, otro sistema que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas y que también funciona; aprendí a echar de menos ciertas cosas (y personas) y a darme cuenta de que no todas las que daba por buenas son las mejores. Me crucé con gente de todo el mundo y poder dialogar sobre cualquier-cosa-de-la-vida con gente tan diferente es maravilloso, hace que te cuestiones tus gustos, tus opiniones, tu forma de pensar y hacer, tu modo de vida; vamos, crecimiento personal al máximo.

¿Repetirías la experiencia?

¡No sólo la repetiría, sino que la repetí! Después del primer año de Au Pair extendí 6 meses más con la misma familia y cuando se acabó mi época cómo Au Pair me quedé en EEUU un año más para seguir perfeccionando mi inglés y sacarme certificados que iban a mejorar exponencialmente mi perfil. Esta vez decidí mudarme a la otra costa de EEUU, me establecí en San Francisco i allí viví otro año maravilloso estudiando y enriqueciéndome.

¿Qué recomendación harías a una persona que se está planteando hacer un año sabático?

¡Que no lo dude! Bueno, y que lo organice bien, que deje bien atadas sus cosas aquí y tenga bien organizada su experiencia allí (estancia, seguros, visados, trabajo, objetivos, etc.). Porque cuando llegas te da un subidón, pero a las pocas semanas te da un bajón de ¿qué hago yo aquí? y a veces incluso miedo. Y cuando pasa esto, si todo es un caos, remontar ese bajón cuesta más, pero si se tiene todo organizado es más fácil centrarse en ir a por los objetivos sin miedo a lo que pueda pasar.

Define en una sola frase que es un año sabático, vista tu experiencia

Un año sabático es aprendizaje, crecimiento personal y experiencias para siempre.

¿En qué te ayudó Sabática?

A organizar la experiencia, desde el papeleo a consejos para presentar mi candidatura o las pautas para pedir el visado. También me ayudó a tener la seguridad de que todo estaba bien hecho y no tendría ningún problema, y que, si lo hubiera tenido, ellos me habrían ayudado.

 

Muchas gracias Elvira por contarnos tu experiencia. Ver como sabáticos como tu disfrutan de esta experiencia es gratificante!

Para los estudiantes de bachillerato el paso a la universidad es un salto importante. En poco tiempo se tienen que enfrentar a decidir su futuro laboral escogiendo carrera y enfrentándose a la selectividad, esperando tener nota suficiente para conseguir los estudios deseados.

Algunos estudiantes deciden, antes de dar el salto, tomarse un año sabático. Pero este año sabático no significa estar sin hacer nada de provecho, ver el tiempo pasar. El año sabático es un concepto, nace en los paises del Norte de Europa y a día de hoy está arraigado en su cultura.

Los estudiantes que deciden apostar por un año sabático aprovechan para viajar y formarse en otro país. A través de viajes, voluntariados, trabajos esporádicos, estos estudiantes se están formando y vuelven preparados para empezar su carrera universitaria con energías renovadas.

En nuestro país ya hace años que se oye hablar de los años sabáticos y aunque no tengas un año sabatico, no desesperes, pueden ser unos meses, algo más de unas simples vacaciones  para que puedas hacer esta desconexión.

¿Qué beneficios aporta hacer un año sabático?

  1. Se aprenden nuevos idiomas o mejorar los conocidos. Un año sabático te ayuda a afianzar ese idioma que estás estudiando desde hace tiempo pero en el que su uso no diario no ayuda a su aprendizaje. Viajando en un país con un idioma nuevo para el estudiante también ofrece un aprendizaje importante.
  2. Ofrece un respiro y poder pensar en encaminar el futuro del estudiante. A veces dejar el entorno que más se conoce para viajar y aprender nuevos oficios en otros países te ayuda a poder ver si el futuro que tenías planeado es el que quieres realmente y estar más seguro de las elecciones tomadas.
  3. Conocer nuevas culturas y personas. Se amplía la mente al viajar. Y en estos viajes, los estudiantes normalmente van abiertos a nuevas experiencias y aprendizajes. Aparte, al conocer nuevas personas se amplían los contactos y se hace networking, que beneficia para el futuro y a la vez para tener más habilidades comunicativas para tu futuro profesional.
  4. Conocerse a uno mismo. Salir de la zona de confort, lejos del lugar de origen y donde todo es conocido. Son los puntos que te ayudan a conocerte mejor, tus fortalezas y tus debilidades. Y aprender a gestionar las decisiones que se toman.
  5. Es una oportunidad para viajar a sitios que en otras situaciones no podrías visitar. Aprender de la cultura y de las costumbres como un ciudadano más. Tienes el ejemplo de Mercedes Segura, que ha vivido en diferentes ciudades
  6. Formación. Si aprovechas para trabajar en el país de destino, te estarás formando y preparando para tu futuro laboral. Trabajar, en forma de prácticas o voluntariado, ayuda a posicionarte como experto en el futuro.
  7. Se sienten más comprometidos con sus estudios. Los estudiantes que realizan un año sabático vuelven más comprometidos, ya que un año da tempo suficiente de perspectiva para decidir hacía donde encaminar tu futuro.

Si finalmente, como estudiante, decides hacer un año sabático tienes que tener en cuenta que necesitas planificar con tiempo para tener un año productivo, con un voluntariado o un trabajo y tiempo libre para aprender. A la vez es necesario ahorrar para los imprevistos que pueden aparecer durante el año sabático.