Estados Unidos o el Norte de Europa, hacer un año sabático está muy extendido y es reconocido. En España aún cuesta de ver como una oportunidad irse durante un año, o en algunos casos unos meses, a otro país para trabajar o estudiar.

Esta es la razón principal porque normalmente los años sabáticos lo hacen jóvenes que han terminado los estudios de instituto y antes de entrar en la universidad aprovechan para ir fuera. Entrar en la universidad significa muchas veces empezar con unos estudios que te permitirán conseguir un trabajo relacionado con lo estudiado. Una vez entrada en la rueda, dejar el trabajo o tomarse un tiempo sabático, no siempre está bien valorado. Se considera que el año sabático es como su nombre indica “para no hacer nada”. Pero aprovechar para viajar en otro país puede ser una puerta a mejorar laboralmente.

Hacer un año sabático antes de empezar los estudios también ayuda a descansar después de hacer el bachillerato. Plantearte tu futuro. No siempre a esta edad tenemos decidido que queremos estudiar. No estamos preparados para el primer año en la universidad, habitualmente duro. Tomarse un descanso en forma de viaje te ayuda a explorar dentro de ti si realmente tienes claro que quieres estudiar o por donde quieres encaminar tu vida.

Hay diferentes formas de aprovechar este tiempo:

 

Aprender idiomas:

La principal razón porque los estudiantes de bachillerato hacen un año sabático antes de entrar en la universidad es para aprender idiomas. Sobretodo en el caso del inglés, cuando la posibilidad de hablarlo fluidamente es difícil aquí, una opción muy recomendable es estudiarlo fuera. Aparte de las clases en academias o escuelas, estar rodeado del idioma diariamente ayuda a su mejor aprendizaje.

Aprender otro idioma a la perfección también ayuda en caso de querer entrar en algunas carreras, donde el dominio de terceras lenguas (principalmente inglés) es imprescindible.

 

Cambio de rumbo laboral:

Un año sabático puede significar un cambio de rumbo laboral en dos sentidos diferentes:

  • Cuando estamos estancados en nuestro puesto de trabajo y queremos mejorar dentro de la empresa
  • Cuando queremos hacer un cambio de rumbo laboral, con otros trabajos en otras empresas.

Hacer un año sabático, o unos meses, para trabajar en otra empresa del mismo sector pero extranjera, nos permite conocer otras maneras de trabajar, otros sistemas y innovaciones. Estas innovaciones nos pueden ayudar a aplicar en nuestro puesto de trabajo habitual. Con estos nuevos conocimientos, conseguir un ascenso dentro de la empresa es más fácil. La temporada sabática nos da herramientas para enfrentarnos a nuevas responsabilidades.

También hay la posibilidad de tomarse un año sabático porque se necesita hacer un cambio de rumbo laboral. En algunos casos el año sabático, y trabajar durante un tiempo en áreas diferentes a las nuestras. Nos ayuda a pensar y plantearse el futuro laboral que queremos para nosotros y puede ser la puerta a un cambio de rumbo. Un ejemplo es el de Elvira Paris, que entrevistamos hace unas semanas o Francesc, que después de unos años dedicados a empresas del mundo financiero, ahora tiene una consultora especializada en mindfulness.

 

Trabajar de voluntariado:

Otra posibilidad es ir de año sabático a realizar un voluntariado. Estos voluntariados se realizan con ONG locales o entidades que necesitan voluntarios en diferentes sectores. Dan la oportunidad de disfrutar de un tiempo sabático ayudando a la vez que se consigue un intercambio cultural.

Sobre el trabajo de voluntariado se tiene que diferenciar con el turismo de voluntariado, del que hablaremos próximamente. Este segundo no tiene en cuenta, la mayoría de veces, que el proyecto de voluntariado tiene que tener un resultado a largo plazo en la zona donde se realiza y que no puede ser un apoyo puntual. Sabática es experta en realizar viajes de voluntariado. Trabajamos con entidades residentes en la zona donde cooperar. Trabajamos con voluntariados de atención a niños, gente mayor, conservación de parques naturales, rescate de animales…

 

Un año sabático no significa que desperdicies un tiempo de tu vida y no tiene que mostrar un currículum vacío. Vas a ganar experiencia y a desarrollar las soft skills, muy valoradas por las empresas. Las soft skills o habilidades sociales y comunicacionales son herramientas que tendrás de por vida.

Para los estudiantes de bachillerato el paso a la universidad es un salto importante. En poco tiempo se tienen que enfrentar a decidir su futuro laboral escogiendo carrera y enfrentándose a la selectividad, esperando tener nota suficiente para conseguir los estudios deseados.

Algunos estudiantes deciden, antes de dar el salto, tomarse un año sabático. Pero este año sabático no significa estar sin hacer nada de provecho, ver el tiempo pasar. El año sabático es un concepto, nace en los paises del Norte de Europa y a día de hoy está arraigado en su cultura.

Los estudiantes que deciden apostar por un año sabático aprovechan para viajar y formarse en otro país. A través de viajes, voluntariados, trabajos esporádicos, estos estudiantes se están formando y vuelven preparados para empezar su carrera universitaria con energías renovadas.

En nuestro país ya hace años que se oye hablar de los años sabáticos y aunque no tengas un año sabatico, no desesperes, pueden ser unos meses, algo más de unas simples vacaciones  para que puedas hacer esta desconexión.

¿Qué beneficios aporta hacer un año sabático?

  1. Se aprenden nuevos idiomas o mejorar los conocidos. Un año sabático te ayuda a afianzar ese idioma que estás estudiando desde hace tiempo pero en el que su uso no diario no ayuda a su aprendizaje. Viajando en un país con un idioma nuevo para el estudiante también ofrece un aprendizaje importante.
  2. Ofrece un respiro y poder pensar en encaminar el futuro del estudiante. A veces dejar el entorno que más se conoce para viajar y aprender nuevos oficios en otros países te ayuda a poder ver si el futuro que tenías planeado es el que quieres realmente y estar más seguro de las elecciones tomadas.
  3. Conocer nuevas culturas y personas. Se amplía la mente al viajar. Y en estos viajes, los estudiantes normalmente van abiertos a nuevas experiencias y aprendizajes. Aparte, al conocer nuevas personas se amplían los contactos y se hace networking, que beneficia para el futuro y a la vez para tener más habilidades comunicativas para tu futuro profesional.
  4. Conocerse a uno mismo. Salir de la zona de confort, lejos del lugar de origen y donde todo es conocido. Son los puntos que te ayudan a conocerte mejor, tus fortalezas y tus debilidades. Y aprender a gestionar las decisiones que se toman.
  5. Es una oportunidad para viajar a sitios que en otras situaciones no podrías visitar. Aprender de la cultura y de las costumbres como un ciudadano más. Tienes el ejemplo de Mercedes Segura, que ha vivido en diferentes ciudades
  6. Formación. Si aprovechas para trabajar en el país de destino, te estarás formando y preparando para tu futuro laboral. Trabajar, en forma de prácticas o voluntariado, ayuda a posicionarte como experto en el futuro.
  7. Se sienten más comprometidos con sus estudios. Los estudiantes que realizan un año sabático vuelven más comprometidos, ya que un año da tempo suficiente de perspectiva para decidir hacía donde encaminar tu futuro.

Si finalmente, como estudiante, decides hacer un año sabático tienes que tener en cuenta que necesitas planificar con tiempo para tener un año productivo, con un voluntariado o un trabajo y tiempo libre para aprender. A la vez es necesario ahorrar para los imprevistos que pueden aparecer durante el año sabático.